Fluido de corte para mecanizado: ¿Qué es y para qué sirve?

En los procesos de mecanizado, el roce permanente entre la herramienta y la pieza metálica genera altas temperaturas y mucha fricción. Para controlar estos factores durante el trabajo, es necesario utilizar un fluido de corte para mecanizado, ya que regula el calor y reduce el desgaste.

Comprender cómo actúa el producto, en qué situaciones se utiliza y qué factores influyen en su funcionamiento, es fundamental para obtener los mejores resultados.

Una operación de corte donde se está utilizando un fluido de corte para mecanizado

¿Qué es un fluido de corte para mecanizado?

El fluido de mecanizado es una solución química formulada para intervenir en las operaciones de corte. Este producto se encarga de estabilizar el mecanizado y proteger las superficies que están en contacto.

Además de su función operativa, este fluido de corte crea una película protectora entre la herramienta y el metal, reduciendo la adhesión del material y manteniendo una simetría de corte más estable a lo largo del tiempo.

También ayuda a la limpieza de la zona de trabajo, ya que facilita el arrastre de las partículas metálicas generadas durante el mecanizado. Esto evita la acumulación de residuos en la pieza metálica.

Refrigeración de la herramienta y la pieza metálica

Durante la operación de corte, el aumento de temperatura puede expandir el tamaño de la pieza metálica. Este crecimiento del metal afecta la precisión del mecanizado, ya que al enfriarse el material no siempre recupera la medida requerida. Como resultado, se generan problemas en la continuidad del proceso operativo.

Este producto absorbe el calor generado por la fricción continua, evitando que la herramienta se funda o que la pieza se deforme.

Lubricación y reducción del desgaste

La lubricación cumple un rol clave en la protección de las superficies en contacto durante el mecanizado. Al reducir el roce directo entre la herramienta y la pieza, se disminuye el desgaste prematuro de los filos de corte y se mejora la estabilidad del proceso. Esto permite mantener las condiciones de trabajo más constantes, extendiendo la vida útil de la herramienta.

Escudo químico contra la corrosión

Después del proceso de mecanizado, las superficies metálicas pueden quedar expuestas a la humedad y a residuos que favorecen la aparición del óxido. Es así que el fluido de corte forma una barrera química que aísla el metal de estos agentes externos, reduciendo el riesgo de corrosión temprana. Aunque esta protección es temporal, cumple la función de resguardar la pieza metálica hasta que se aplique un protector de metales, permitiendo que la protección se mantenga de forma prolongada en el tiempo.

Una empresa de fabricación de perfiles demostrando para qué sirve el fluido de corte en la industria metalmecánica

¿Para qué sirve el fluido de corte en la industria metalmecánica?

En la industria metalmecánica, el fluido de corte para mecanizado es utilizado para la fabricación de piezas y componentes metálicos como perfiles, ejes, placas, engranajes y estructuras mecanizadas. Este producto mantiene las superficies uniformes en las operaciones de torneado, fresado, taladrado y roscado, ya que deben mantener una medida específica.

Al ser compatible con distintos tipos de metales y aleaciones, este líquido soluble permite que las maestranzas fabriquen perfiles con mayor precisión, manteniendo procesos continuos y un trabajo más controlado.

Un trabajador realizando una operación de corte utilizando un soluble para ver los tipos de fluido de corte que existen para el mecanizado

Tipos de fluido de corte para mecanizado

Los distintos procesos de mecanizado presentan condiciones de trabajo variables según el tipo de operación, velocidad de corte, el material de la pieza y el volumen de producción. Por esta razón, los fluidos de corte para mecanizado se formulan con distintos componentes.

La elección del fluido también depende del tipo de maquinaria que se utiliza, el sistema de aplicación, los ciclos de producción y la limpieza que se necesita en las plantas industriales, ya que en algunas maestranzas se necesitan productos que no dejen residuos y se mantengan estables en el tiempo.

Además, es muy importante considerar la compatibilidad con los sistemas de filtrado, el control microbiológico, la facilidad de mantenimiento del fluido y el impacto que tiene en los procesos operativos.

Fluido de corte mineral

Los fluidos de corte minerales corresponden a las formulaciones más tradicionales dentro de los procesos de mecanizado. Estos productos están compuestos principalmente por derivados del petróleo, lo que les permite ofrecer un buen nivel de lubricación en las operaciones de corte.

Sin embargo, al tratarse de productos de origen orgánico, pueden convertirse en un medio favorable para el desarrollo de bacterias y microorganismos. Con el tiempo, esta descomposición microbiológica provoca la aparición de malos olores que afectan el ambiente de trabajo.

Asimismo, tienden a generar residuos grasos que se acumulan en los pisos, las máquinas y en las piezas metálicas. Esto provoca la formación de suciedad incrustada en la planta industrial, dificultando la limpieza.

Una carga bacteriana elevada y la presencia de residuos pueden generar problemas de salud, como irritaciones en la piel o molestias respiratorias. Por esta razón, los fluidos minerales requieren un monitoreo constante, mantenciones periódicas y un control riguroso del estado del producto.

Fluido de corte sintético

El fluido sintético está formulado con polímeros químicos y aditivos especializados, sin contenido de aceite mineral. Esta composición permite una lubricación estable en las piezas metálicas.

Al no tener una base orgánica, este fluido de corte sintético reduce el crecimiento bacteriano, ya que no genera las condiciones óptimas para que los microorganismos aparezcan. Como resultado, el fluido mantiene sus propiedades por más tiempo y evita la aparición de malos olores en el entorno de trabajo, manteniendo la limpieza en las plantas industriales.

Es así que este producto ofrece un buen equilibrio entre la lubricación y su capacidad de refrigeración, ya que puede controlar la fricción y las altas temperaturas por más tiempo sin dejar residuos. Además, puede proteger las superficies metálicas en todo el proceso de mecanizado, reduciendo la exposición a agentes externos.

Otra de sus ventajas es que no deja residuos grasos ni superficies pegajosas, lo que facilita la limpieza de las piezas, de las máquinas y de las áreas de trabajo. Es por esto que, los fluidos sintéticos se utilizan en operaciones donde se busca mayor control del proceso, estabilidad en el mecanizado y mejores condiciones en la planta industrial.

Un trabajador en un torno cnc atento al uso y control del fluido en operaciones de mecanizado

Uso y control del fluido en operaciones de mecanizado

El uso y control adecuado del fluido de mecanizado es fundamental para asegurar la estabilidad en las operaciones de corte, manteniendo resultados consistentes. Al momento de trabajar, es importante considerar el tipo de producto que se va a utilizar, la concentración requerida, el metal que se va a mecanizar y el estado tanto de la máquina como del propio fluido.

El control periódico permite detectar cambios en el color, olor, viscosidad, el nivel de fluido y riesgos de contaminación, ya que algunos de estos factores pueden indicar que es necesaria una reposición de producto.

La capacitación del personal también cumple un rol importante, ya que una correcta manipulación del fluido reduce errores de aplicación. De esta manera, utilizar el fluido correcto, en las condiciones adecuadas, asegura un buen trabajo de mecanizado.